lunes, 31 de agosto de 2015

1 de septiembre de 2015

El Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros.

Porque, Están mis ojos cansados de tanto ver luz sin ver; por la oscuridad del mundo, voy como un ciego que ve. 

Por eso Señor, te pido que filtres en mis secas pupilas dos gotas frescas de fe.

Envía tu luz y tu verdad: que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario